La LUPA institucionaliza la precariedad del personal investigador en formación mediante la creación de la figura del Profesorado Ayudante
La creación de la nueva figura de profesorado ayudante, que la LOSU ha eliminado, se va a utilizar como sustituta de los contratos de FPU que deberían convocarse de forma periódica y en número suficiente para garantizar las necesidades de profesorado estructural de las universidades públicas andaluzas. En lugar de fortalecer un sistema público de contratos predoctorales financiado directamente por la Junta de Andalucía, se ha optado por degradar, aún más, las condiciones laborales del profesorado.
Se les imponen 120 horas de docencia anual a personas que se encuentran en pleno proceso de elaboración de su tesis doctoral, lo que no solo dificulta gravemente el desarrollo de su investigación, sino que además desvirtúa el sentido mismo de la etapa predoctoral como periodo formativo. Convertir a doctorandas y doctorandos en mano de obra docente barata no mejora la calidad de la universidad, sino que la empeora. Empeora la investigación, que se ve relegada; empeora la docencia, que se sostiene sobre condiciones laborales inestables; y empeoran las condiciones de vida de quienes sostienen buena parte del trabajo académico sin derechos equiparables al resto del profesorado.
La universidad pública andaluza no necesita parches ni figuras precarias. Necesita financiación pública suficiente, planificación pública, a medio y largo plazo, suficiente, y un compromiso real con la carrera académica. La LUPA, tal y como está planteada, profundiza en el modelo de universidad low cost, donde se cubren necesidades estructurales con contratos temporales, cargas docentes incompatibles con la investigación y una ausencia de itinerarios claros de estabilización al contemplar, únicamente que los contratos tendrán una duración máxima de cuatro años.
CCOO denuncia que esta política normaliza la precariedad como forma de gestión del sistema universitario y convierte la formación investigadora en una vía de abaratamiento de costes. No es una política de apoyo al talento joven: es una política de contención presupuestaria a costa de quienes están empezando su carrera académica.
CCOO no va a aceptar que se consolide un sistema universitario basado en la precariedad de quienes investigan y enseñan en peores condiciones laborales.
CCOO defiende una universidad pública de calidad con derechos, con financiación y con futuro.
