MODIFICACIONES DE RPT
Desde CCOO-UGR denunciamos una nueva muestra -quizá la más evidente hasta la fecha- de la doble vara de medir con la que la Gerencia gestiona los recursos humanos de nuestra institución. Mientras que en la negociación de mejoras para el conjunto de la plantilla se invoca constantemente la «contención«, la «responsabilidad» o la «austeridad«, exigiendo asumir nuevas funciones, incrementando las cargas de trabajo sin mejora retributiva y planteando reducciones de contratación, movilidad forzosa o incluso la amortización de puestos, esa supuesta austeridad desaparece cuando se trata de crear puestos de libre designación o de mejorar las condiciones de determinados cargos directivos.
Esta forma de actuar ya quedó patente en las modificaciones del procedimiento de comisiones de servicio para los puestos de Nivel 2, CD 27 ( +info ), y vuelve a reproducirse ahora con los puestos de Administrador/a de Facultad o Escuela, mediante una reforma que supone:
- La creación del área de Administradores/as Delegados/as de Centros, pasando estos puestos a depender directamente de Gerencia y dejando de formar parte de la estructura propia de las facultades y escuelas.
- La conversión de los puestos en plazas genéricas, sin adscripción permanente a un centro concreto.
- Que las comisiones de servicio y los concursos de méritos se convoquen sobre puestos sin destino determinado, siendo la Gerencia quien decida posteriormente el centro de adscripción e, incluso, pueda modificarla unilateralmente o asignar simultáneamente una misma persona a varios centros.
- La previsión, reconocida por la propia Gerencia, de amortizar a corto y medio plazo puestos de administración en aquellas facultades consideradas de menor carga de trabajo.
- La asignación de un Complemento de Características Especiales de Dirección de 337 euros mensuales, con un coste superior a 110.000 euros anuales.
La Gerencia sostiene que esta modificación cuenta con el respaldo de la Mesa de Administradores, órgano que, entre otras funciones, debe velar por las condiciones del puesto tanto para quienes actualmente lo desempeñan como para quienes puedan acceder al mismo en el futuro. Desde CCOO-UGR no podemos compartir esa posición, ya que esta reforma supone:
- Desnaturalizar la figura de Administrador/a, cuya esencia entendemos que debe estar vinculada de forma estable al centro que administra.
- Romper la dependencia funcional respecto a los equipos decanales/dirección al pasar a depender orgánicamente de la Gerencia.
- Interrumpir la carrera profesional dentro de los centros, al excluir el puesto de mayor nivel del itinerario profesional propio de cada centro e impedir que las personas adjuntas o el personal del centro pueda asumir su sustitución natural.
- Menoscabar el derecho del personal funcionario a desempeñar un puesto con adscripción estable a un determinado centro de trabajo.
Ante esta propuesta, desde CCOO-UGR solo podemos decir: «Por 30 monedas…»
Estas decisiones confirman una política de personal en la que unas personas progresan con rapidez, tanto económica como profesionalmente, mientras otras ven bloqueadas sus expectativas o incluso pierden derechos ya consolidados. Son ejemplos de ello:
- La amortización de un puesto de Encargado/a de Equipo de Mantenimiento, eliminando una plaza existente sin justificación técnica y reduciendo las posibilidades de promoción del personal del servicio, mientras se crean dos puestos de adjunto/a con menores retribuciones y responsabilidades iguales o incluso superiores.
- La reducción de cerca del 70 % del complemento asignado a los nuevos puestos de conductor/a en Rectorado, pese a mantenerse una disponibilidad permanente de 24 horas al día, 365 días al año, con las importantes limitaciones personales y familiares que ello implica. Para colmo se le asigna al puesto, como forma de provisión, la libre designación.
- La pérdida retributiva del nuevo puesto de Técnico/a de Servicios Generales – Correos (Conductor/a), al eliminar el complemento que actualmente perciben quienes desempeñan esas funciones.
Este trato desigual resulta más evidente al analizar la precariedad instalada en servicios básicos de la Universidad:
- Las bajas por incapacidad temporal continúan sin cubrirse durante semanas, meses e incluso años.
- Las jubilaciones se utilizan como mecanismo de reducción permanente de plantilla mediante la amortización de plazas.
- La falta de cobertura obliga al personal restante a asumir las funciones de dos o tres puestos, renunciando en muchas ocasiones incluso al disfrute de permisos y descansos.
- Conserjerías, donde incluso se llegó a plantear una propuesta de movilidad sin contraprestación y posteriormente otra por una cuantía de apenas 30 euros que evidenciaba la intención de no cubrir determinados puestos estructurales.
- Encargados/as de Equipo, a quienes sigue sin reconocerse la dirección de equipos mediante la asignación del Específico 4a y el complemento de especial dedicación.
- Responsables de Área de Instalaciones, cuyos puestos continúan sin cubrirse.
- Diversidad de categorías profesionales pendientes de revisar y equiparar sus Complementos de Características Especiales.
- Mantenimiento, donde persisten importantes vacantes de personal técnico en distintas especialidades.
- Personal titulado/a superior y técnico/a medio de apoyo a la docencia e investigación (Niveles 25 y 27), cuyas jubilaciones no se cubren mientras se crean nuevas figuras de niveles inferiores (Técnico/a N3 y N4 – nivel 23) para desempeñar funciones sustancialmente idénticas.
- Técnicos/as de Laboratorio, donde continúa pendiente tanto la creación de la estructura funcional comprometida como el reconocimiento del nivel 23 para el personal que reúne los requisitos.
- Personal de Deportes, cuyas reivindicaciones continúan pendientes de negociación y cuyas condiciones de trabajo siguen deteriorándose debido a la implantación de retenes y a la movilidad entre centros provocada por la falta de cobertura de puestos.
- Y un largo etcétera de situaciones pendientes, deficiencias que afectan diariamente al funcionamiento de los servicios universitarios, situaciones sin resolver que continúan deteriorando las condiciones de trabajo, reivindicaciones que siguen sin encontrar respuesta, carencias estructurales que permanecen sin abordar y que repercuten en la plantilla como en la prestación del servicio y todo ello evidencia la falta de una planificación integral de los recursos humanos en la Universidad.
Esta situación compromete la salud laboral, incrementa los riesgos psicosociales y deteriora de forma evidente la calidad del servicio público que presta la Universidad.
Desde CCOO-UGR rechazamos una Universidad de Granada de dos velocidades: una en la que los recursos aparecen con rapidez para determinados colectivos y otra en la que se precarizan los servicios que sostienen diariamente la actividad universitaria.
Una universidad de calidad requiere una planificación rigurosa de sus recursos humanos y una distribución equilibrada de los recursos disponibles.
La Gerencia parece olvidar que el problema no radica únicamente en la disponibilidad presupuestaria del Capítulo I, sino en la existencia de un límite legal de gasto en personal -la denominada cota de personal- fijado anualmente por la Ley del Presupuesto de la Junta de Andalucía y que no puede superarse.
Las decisiones selectivas adoptadas mediante estas modificaciones de la RPT pueden tensionar esa cota y terminar condicionando futuras mejoras para el conjunto de la plantilla.
CCOO-UGR considera que cualquier mejora retributiva debe integrarse en una política de recursos humanos basada en la equidad, la transparencia, la objetividad y el reconocimiento del trabajo desarrollado por todo el PTGAS.
En un contexto en el que gran parte de la plantilla soporta un incremento constante de funciones y responsabilidades, las decisiones en materia de personal deben responder al interés general y no a actuaciones selectivas que generan agravios comparativos.
Por ello exigimos a la Gerencia:
- La cobertura inmediata y automática de todas las bajas, jubilaciones y vacantes estructurales en todos los servicios de la Universidad, garantizando plantillas suficientes y condiciones de trabajo dignas.
- La negociación de mejoras laborales y retributivas para el conjunto del PTGAS, priorizando especialmente a los colectivos con menores niveles salariales.
- Que cualquier revisión de complementos o retribuciones responda a criterios objetivos, transparentes y motivados, definiendo claramente requisitos, funciones, procedimientos de evaluación y duración de los complementos específicos y de dirección.
- La culminación de las estructuras organizativas aún pendientes, incluyendo:
- la creación de la estructura de Laboratorios y el reconocimiento del nivel 23 cuando proceda;
- la cobertura de los puestos de Responsable de Área de Instalaciones;
- la revisión de los Complementos de Características Especiales en las distintas categorías profesionales;
- la restitución de la plaza de Encargado/a de Equipo de Mantenimiento o, en su caso, una alternativa técnicamente justificada que no suponga pérdida de funciones ni de derechos económicos.
- La convocatoria mediante concurso de méritos de todas las plazas estructurales vacantes, evitando criterios unilaterales que favorezcan la desaparición progresiva de puestos de trabajo.
- El cumplimiento inmediato de todos los compromisos pendientes con la plantilla: abono de los atrasos derivados de la promoción de C2-C1, atrasos de trienios, pago del quinto tramo de calidad correspondiente a 2024, compensación de las horas extraordinarias tal y como se recoge en los acuerdos de Baeza…
CCOO-UGR seguirá defendiendo una política de personal basada en la igualdad de oportunidades, la transparencia, la negociación colectiva y el reconocimiento del trabajo que realiza el conjunto del PTGAS.
La Universidad de Granada necesita una gestión de recursos humanos que fortalezca sus servicios públicos, no que profundice en las desigualdades entre quienes los sostienen cada día.
