NUEVA VERSIÓN DE LA LOSU

ALGUNAS MEJORAS, AUNQUE SE SIGUEN SIN ATAJAR LOS PROBLEMAS IMPORTANTES DEL SISTEMA UNIVERSITARIO ESPAÑOL

El pasado 9 de mayo se ha difundido una nueva versión de la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), primer texto desde la toma de posesión del ministro Subirats. Es un documento continuista respecto a las versiones anteriores, y aunque se recogen algunas propuestas de CCOO se mantienen puntos en conflicto.

Lo más importante es preguntarse qué pretenden resolver el gobierno y el ministro con la LOSU, pues en una primera lectura vemos que siguen sin solucionarse los grandes problemas de la universidad española:

  • Falta de financiación: aunque se recoge que se destinará como mínimo el 1% del PIB en el conjunto del Estado a la educación universitaria pública, es claramente insuficiente para garantizar la financiación de cada universidad.
  • Ausencia de carrera académica clara y definida.
  • Falta de medidas para eliminar la precariedad y la temporalidad, dejando a la universidad fuera de la política general de generalización del contrato indefinido.
  • Falta de actualización de las condiciones de trabajo del Personal Docente e Investigador, reguladas por los decretos de retribuciones y de dedicación del profesorado universitario de los años 80, claramente desactualizados.

Entre las características de este documento, destacamos:

  • Es una ley muy prolija en algunos aspectos y demasiado generalista en otros, que deja a las comunidades autónomas o a los estatutos la regulación de demasiadas cuestiones.
  • Se enfatiza el papel de la universidad como servicio público, cuestión demandada por CCOO.
  • Sigue sin contemplar la Mesa Sectorial de Universidades, lo que complica la negociación para la mejora de las retribuciones y la dedicación del Personal Docente e Investigador.
  • Se establece la posibilidad de acreditación a los cuerpos docentes por las agencias autonómicas, con el consiguiente riesgo de ruptura de la homogeneidad, lo que puede afectar a la movilidad.
  • Los cargos electos tendrán un mandato único de 6 años. Para CCOO deberían mantenerse dos mandatos de 4 años, como en el resto de las estructuras del Estado.
  • Se desregula casi completamente la composición y las funciones de las juntas de centro y los consejos de departamento.
  • Se desvincula el Consejo Social de la comunidad universitaria, excluyendo a los miembros del ámbito universitario, lo que sin duda alejará sus decisiones del ámbito académico.
  • Se incorpora un representante sindical en el Consejo de Universidades (propuesta de CCOO).
  • Nos parece acertado el compromiso de agilizar las convalidaciones de títulos y los procedimientos migratorios.
  • Celebramos la concepción de las becas como derecho subjetivo ligado a la situación socioeconómica, demanda reiterada por CCOO, aunque no desaparezca la mención a criterios.
  • Se deriva al desarrollo de posteriores Decretos lo relacionado con la creación de universidades privadas y criterios de calidad de estas.

Esperamos que desde el Ministerio de Universidades se establezca un proceso de diálogo y negociación que permita mejorar las condiciones de trabajo de las plantillas universitarias. Son muchos los problemas acuciantes y, en algunos casos, no parece que una ley orgánica sea el mejor mecanismo para solucionarlos.

Desde CCOO seguiremos realizando propuestas y trabajando por una universidad pública de calidad para todos y todas.

Para desarrollar una Ley que realmente mejore las condiciones de la universidad española, el ministro debe contar con CCOO.

Secretaría de Universidad e Investigación