LEY ORGÁNICA DEL SISTEMA UNIVERSITARIO: SIN FINANCIACIÓN Y PLANTILLAS ADECUADAS NO HAY FUTURO PARA LA UNIVERSIDAD PÚBLICA

La universidad pública es prioritaria para el cambio del modelo productivo, sin embargo, la falta de financiación y la amplia precariedad del personal docente e investigador no permiten afrontar adecuadamente el papel que le corresponde.

A continuación las ideas principales expuestas por CCOO al Ministerio de Universidades.

PERSONAL DOCENTE E INVESTIGADOR

CCOO ha reclamado al Ministerio:

  1. Instaurar una auténtica carrera académica, con promoción interna como en el resto de las Administraciones públicas y Organismos Públicos de Investigación.
  2. Configurar la figura de Profesorado Contratado Permanente en la LOSU y no dejar su creación a la voluntad de las comunidades autónomas.
  3. Eliminar el requisito de estancia de nueve meses en otro centro para el acceso a la titularidad.
  4. Modificar los criterios de Acreditación Nacional para permitir los procesos de estabilización, funcionarización y promoción del PDI y regular la coordinación entre las agencias de acreditación regionales y la ANECA.
  5. Establecer planes específicos de estabilización y regularización, eliminando la tasa de reposición.
  6. Asegurar los derechos y posibles transformaciones de las figuras actuales de PDI que cambian o se eliminan en la LOSU.
  7. Dedicación máxima docente no superior a las 180 horas.
  8. Una reforma de la estructura salarial, que no ha sido actualizada desde 1989, permitiendo a las CCAA incrementar los salarios directamente a través del complemento específico, como en otros cuerpos.

FINANCIACIÓN

Con la financiación planteada en la LOSU la universidad pública no conseguirá salir de la situación de emergencia en que se encuentra, como se refleja en los informes del Observatorio de la Financiación Pública de la Asociación Europea de Universidades.

El anteproyecto de la LOSU no contempla una memoria económica específica, explícita y suficiente, que garantice los gastos que conlleva la estabilización de las plantillas necesaria para erradicar la precariedad.

Tras los recortes sufridos en la última década, de más de 1.400 millones de euros, es ridículo el incremento presupuestario planteado por el Ministerio, de 2.200 millones de euros en los próximos diez años, que servirá apenas para compensar aquellos recortes.

Con esta financiación la universidad española se aleja cada vez más de la inversión media de la Unión Europea y de la OCDE en Educación Superior.