DESPUES DEL CURSO QUE LLEVAMOS …, AHORA TOCA CAMBIAR DE NUEVO LAS GUÍAS DOCENTES

El profesorado de la UGR está terminando el curso más difícil, en el que ha tenido que impartir docencia no en dos escenarios distintos, sino en tres o cuatro. Ahora estamos en los últimos días de clase o en los primeros de examen y a todo el mundo le faltan tiempo y fuerzas.

En esta situación nos llega desde el Vicerrectorado de Política Institucional y Planificación y el de Docencia la exigencia de adaptar las guías docentes a un nuevo modelo.

Esta nueva exigencia que, por supuesto, se nos impone sin relevarnos de ninguna otra tarea, incrementando una vez más nuestra carga de trabajo (aunque sea sólo un poco), ha sentado mal, muy mal, a un profesorado que ya no puede más.

Son muchas las dudas y las quejas que CCOO ha recibido, también de quienes se ocupan de la coordinación de los grados o de las secretarías de los departamentos.

Por supuesto, la primera pregunta que surge es ¿POR QUÉ ESTE AÑO? Nadie ve la urgencia de un cambio que quizás era conveniente, pero en ningún caso imprescindible.

Nadie comprende tampoco por qué la unidad que se ha encargado de poner en marcha este “proyecto” no se ha ocupado también de volcar en la nueva aplicación el contenido que ya tenían las guías docentes. Es un trabajo administrativo y no docente.

Y como el tiempo del PDI no es elástico, el profesorado tendrá menos espacio para reflexionar sobre su labor docente, sobre el contenido a impartir, cómo impartirlo y cómo evaluar los conocimientos adquiridos. Para esto tendremos menos tiempo, porque estaremos copiando y pegando.

Porque, por supuesto, todo esto hay que hacerlo para ya, en un plazo aún más corto que otros años, porque se ha introducido un nuevo trámite, que las guías tengan que ser revisadas y validadas por el coordinador o coordinadora del grado.

Esto ha provocado que, aunque se señala como final el 30 de junio, para el profesorado el plazo ha quedado reducido a entre siete y diez días hábiles, al solicitarse desde la coordinación de la mayor parte de los grados la entrega de las guías entre el 7 y el 10 de junio.

Es comprensible, porque el coordinador o coordinadora tendrá que revisar cincuenta o sesenta guías docentes, pero esto ya lo dejaremos para otro día.

Mientras tanto tenemos, una vez más, al profesorado de la Universidad de Granada sometido a presión, desanimado al comprobar que sus jefes no valoran el esfuerzo que están realizando.

Sólo la gran profesionalidad y responsabilidad del colectivo permite que los resultados sigan siendo los mejores, a pesar de que el profesorado se siente maltratado, palabra que nos han repetido en estos días.