¿HAN CAÍDO LOS RECTORES EN LA TRAMPA?

La universidad privada Loyola, con sedes en Sevilla y Córdoba, anuncia a toda página en la prensa que empezará en septiembre sus clases «en modo completamente presencial«.

Mientras, la Universidad de Granada aprueba un Plan de adaptación de la enseñanza que establece que el próximo curso «se adoptará un sistema multimodal o híbrido de enseñanza que combine la mayor presencialidad posible con clases online (sesiones síncronas) y actividades formativas no presenciales para el aprendizaje autónomo del estudiantado».

En plata, ello significa que, como mucho, nuestro alumnado recibirá la mitad de las clases que ha recibido en cursos anteriores y que lo demás será trabajo a distancia.

Otras universidades públicas andaluzas están aprobando planes en el mismo sentido.

En definitiva, que para recibir el 100% de clases el próximo curso en Andalucía un chico o una chica sólo podrá optar por la Universidad Loyola. Quienes se lo puedan permitir, ¡claro!

Y nos preguntamos si al pactar con la Junta este modelo los rectores y rectoras de las universidades andaluzas no habrán caído en una trampa.