QUEJA A LA DIRECTORA DE FORMACIÓN DEL PAS SOBRE LOS CURSOS DE ADECUACIÓN PROFESIONAL

En CCOO hemos recibido muchas quejas por la forma en que se está convocando a la plantilla a cursos de adecuación profesional durante el periodo de cuarentena.

El Acuerdo de Formación del PAS establece que los Cursos de adecuación profesional “son cursos de carácter obligatorio, que tienen como objetivo la adaptación de la persona trabajadora a su puesto de trabajo o a puestos que se han visto afectados por modificaciones de carácter técnico o funcional. Estos cursos se realizarán preferentemente dentro del horario de trabajo, por lo que no darán lugar a compensación horaria. En caso de realizarse fuera del horario laboral, la compensación será total”.

En el Plan de Formación del PAS 2019-2020, aprobado en su día por la Comisión de Formación, no se contemplan los últimos cursos a los que está siendo convocada toda la plantilla. Es verdad que la oferta para este tipo de cursos no está cerrada y se puede ir ampliando a medida que surgen necesidades nuevas, pero en este caso, no todas estas acciones formativas responden a una necesidad de formación sobrevenida imprescindible para desarrollar el trabajo habitual de toda la plantilla, pueden responder a las necesidades de algunos centros/servicios/unidades.

Desde CCOO queremos trasladar el malestar de las trabajadoras y los trabajadores de la UGR por lo que están viviendo como una falta de consideración hacia su trabajo y a las condiciones en que están realizándolo.

Las numerosas quejas recibidas coinciden en que tienen la sensación de que la Gerencia no cree que estén trabajando, de que no se valora su esfuerzo y de que no saben en realidad lo que hacen ni cómo lo hacen.

La mayoría de las personas que están desarrollando sus tareas mediante el teletrabajo lo hacen en unas condiciones que distan mucho de ser las adecuadas y, por supuesto, aquellas que en los propios cursos recibidos dicen que debemos tener para prevenir riesgos laborales. La Gerencia debería tener en cuenta que estamos utilizando nuestros propios medios y eso supone que algunas personas trabajan en la silla de su cocina, en el salón de casa rodeadas del resto de su familia, compartiendo su ordenador con cónyuge e hijos y adaptando sus horarios a las necesidades de todos, utilizando en muchos casos equipos inadecuados, portátiles con pantallas demasiado pequeñas, incluso tabletas, compaginando como pueden las tareas de cuidados familiares con las del trabajo. Son frecuentes los dolores de espalda y molestias en los ojos tras varias horas de teletrabajo, por no hablar del estrés soportado por tener que realizarlo en esas condiciones. No se puede pretender que una persona se pase siete horas sentada delante de un ordenador en tales circunstancias. En definitiva, somos muy conscientes de que la plantilla está realizando una labor digna de elogio, labor que no puede medirse en horas presenciales, evidentemente, pero que merece un reconocimiento y es de agradecer que haya puesto sus medios, su tiempo y su esfuerzo en desarrollar el trabajo asignado más allá de lo exigible en condiciones normales.

Consideramos que no se puede convocar a un curso a toda la plantilla de forma indiscriminada. En el anterior, al que debíamos asistir a una videoconferencia, solo 250 personas tenían acceso a la misma y, el resto, tuvo que acceder a la grabación posteriormente, tras perder varias horas intentando acceder a la sesión. No entendemos que el feedback recibido no haya servido para no repetir el mismo error. Hemos vuelto a ser convocados masivamente a una actividad exactamente igual. No es de extrañar que la plantilla sienta que Gerencia no tiene en absoluto en cuenta sus opiniones. No es sensato convocar a un número de personas tan elevado para realizar un curso sin saber si se dispone de los medios necesarios o si en ese horario ya tienen tareas ineludibles. Estas acciones formativas no deberían hacerse de forma indiscriminada. Si realmente son necesarias, tendrían que adecuarse los medios de que dispone la plantilla. Y si no lo son, que se organicen para que se puedan realizar de manera adecuada. Al menos, que se programen distintas ediciones en vez de una sola para todo el mundo al mismo tiempo. Esto ya se lo hicimos saber a Gerencia en la Mesa de Negociación justo después del último curso que originó tantas quejas, pero una vez más, la opinión de la plantilla y de sus representantes ha sido ignorada.

En definitiva, pedimos a Gerencia que tenga un poco de empatía y comprenda el malestar de la plantilla aunque solo sea por la desmotivación que esto supone.

Además, pedimos a la Directora de Formación que informe a la Comisión de Formación del PAS de todas las modificaciones que se realicen o se pretendan realizar en el Plan aprobado por la misma y le recordamos que, según el Acuerdo de Formación del PAS, es dicha Comisión la encargada de evaluar y seleccionar las propuestas de los cursos a realizar y clasificar o incluir los cursos en el tipo que corresponda, entre otras funciones, por lo que rogamos que no se sigan adoptando decisiones unilaterales, al margen de la Comisión.

Por último, agradecemos a todo el PAS el esfuerzo que está realizando para sacar adelante su trabajo y continuar su formación a pesar de las inadecuadas condiciones que el confinamiento les impone y esperamos que la actitud de Gerencia también demuestre tal reconocimiento.