SIEMPRE HAY UNA EXCUSA

El pasado 1 de octubre, durante el acto de elección de destinos de las funcionarias y los funcionarios de la escala Auxiliar Administrativa de la Universidad de Granada, la Gerente informó al auditorio sobre varias cuestiones que Gerencia pretende abordar sobre la política de personal y la RPT.

Así, trasladó a quienes estaban presentes su intención de pagar en octubre los atrasos de la RPT pero, que como ha habido una denuncia a la Inspección de Trabajo por parte del Comité de Empresa a las normas de aplicación de la RPT por falta de negociación, tenía que ver si se paralizaba o no el pago de las nóminas.

Sobre esta cuestión el Vicegerente de Planificación apostilló que “estamos esperando a lo que nos requiere la Inspección de Trabajo”.

Para CCOO, el anuncio de la posible paralización de los pagos de la RPT nos parece una broma de muy mal gusto.

¿Por qué se paralizan solamente los pagos? Si se paralizan los pagos, se paraliza todo: normas de aplicación, RPT y proceso de funcionarización.

¿Por qué se pretende castigar al PAS funcionario por una denuncia del Comité de Empresa, si la RPT no está denunciada?

No es la primera vez que Gerencia amaga con el retraso en el pago de los efectos económicos de la RPT. Si bien la semana pasada agradecíamos que cumpliera con lo acordado en el mes de diciembre de 2018, ahora tenemos que exigir que se cumpla porque LA DENUNCIA INTERPUESTA POR EL COMITÉ DE EMPRESA NO CAMBIA NADA. Nos parece un chantaje de la Gerencia y una excusa de malos pagadores porque no hay motivos para no pagar. La RPT y el proceso de funcionarización fueron negociados y acordados en la Mesa de negociación de la UGR, aprobados por el Consejo de Gobierno y publicados en BOJA. Las normas de la RPT fueron negociadas y no acordadas en Mesa, aprobadas por el Consejo de Gobierno y publicadas en BOJA.

Creemos que no hay ningún motivo para plantearse siquiera no pagar desde ya. Cuestión distinta es utilizar esa denuncia como excusa para no pagar.

Si se nos permite la osadía, aconsejamos a la Gerencia que cambie de asesores por no haber estudiado la legitimidad de la denuncia y que cese a su «servicio de inteligencia» por no estar bien informado.