LO QUE NOS QUEDA POR VER DE LOS TRIBUNALES

Recientemente, en la sección sindical de CCOO de la Universidad de Granada hemos tenido conocimiento de una serie de «incidentes» relacionados con la convocatoria por promoción interna de una plaza de Técnico Especialista de Laboratorio en el Departamento de Dibujo (Taller de Grabado y Estampación) de la Universidad de Granada, que nos parecen de suficiente relevancia para que sean conocidos por la comunidad universitaria, más aún si tenemos en cuenta que el resultado final ha sido que el tribunal ha decidido declarar desierta dicha plaza.

Esta es la cronología de los hechos:

  1. Con fecha 1 de octubre de 2018 el Servicio de PAS publica  la resolución de la convocatoria por promoción interna (concurso-oposición) de 1 plaza de Técnico Especialista de Laboratorio (Departamento de dibujo, Taller de grabado y Estampación de esta Universidad).
  1. El 28 de marzo de marzo se realiza el primer ejercicio, publicando el tribunal al día siguiente la relación provisional de aspirantes que han superado el mismo.
  1. Con la publicación de esta resolución, asimismo se abre un plazo para posibles reclamaciones desde el día siguiente a la publicación hasta el 2 de abril de 2019.
  1. En la lista de personas aprobadas solo aparece una, con una puntuación total de 20 puntos desglosada de la siguiente manera:

* 12 puntos del ejercicio teórico

* 8 puntos del práctico

Hay que aclarar que el primer ejercicio era de tipo teórico-práctico y había que obtener 20 puntos para superarlo.

5. La persona que superó este primer ejercicio recibe con fecha de 26 de abril una comunicación del Servicio de Personal en la que dice: “Con fecha de 1 de abril de 2019, el asesor del tribunal ha dado traslado de los 26 criterios que debieron tenerse en cuenta para una adecuada corrección de la parte práctica , que en su día no aportó a este tribunal, y que tras ser revisados, ponen en evidencia que durante la citada corrección se obviaron muchos de ellos, por lo que en la calificación que se le otorgó se incurrió en un error material consistente en no tener en cuenta muchos de los ítems que debían de haber sido considerados…

De este escrito se evidencia que van a corregir de nuevo el ejercicio, porque increíblemente se presentan unos criterios para tener en cuenta a posteriori.

En ese mismo escrito, el tribunal -reunido el 25 de abril- traslada un plazo de 10 días presentar  alegaciones.

  1. Con fecha de 21 de mayo, la única aspirante presenta un escrito de alegaciones, en el que solicita que se mantenga la puntuación. Siendo el tribunal soberano para evaluar el examen con los criterios que hubiesen adoptado antes de la prueba -como es lógico- y obviamente no deberían de haber aceptado la emisión por parte del asesor de “nuevos criterios”, no pueden cambiar de criterios a posteriori una vez corregido el examen y publicada la lista de aprobados.
  1. Con fecha 31 de mayo, el tribunal contesta el escrito de alegaciones en el que incluye lo siguiente: “Este tribunal no es que haya cambiado de criterios de corrección, sino que el error material que se corrige, es que no se aplicó ningún criterio en concreto, sino una valoración generalista…
  1. Finalmente, con fecha 4 de junio de 2019, el Servicio de PAS  publica el Acuerdo del Tribunal de Valoración de 28 de mayo,  por la que se declara finalizado el procedimiento selectivo al no alcanzar ningún aspirante el mínimo establecido en la convocatoria para superar el primer ejercicio, quedando la plaza desierta, y expedita para convocarla a la calle.

 

Tras esta cronología, a nuestro entender se comete un hecho muy grave, el último de una serie de irregularidades en la valoración del tribunal de la plaza de Técnico Especialista de Laboratorio de Grabado y Estampación:no aparece en la resolución de nombramiento del tribunal. Por supuesto, no se conoce si ha sido el propio tribunal de la plaza el que ha solicitado un asesor o ha sido la Gerencia la que coloca con el dedo divino a una persona para ejercer esa función. No obstante, la figura del mismo viene recogida en el IV Convenio Colectivo de las universidades Públicas de Andalucía, art. 21.5: “La universidad, a propuesta del tribunal, podrá designar asesores especiales, que se limitaran a informar de las pruebas y méritos relativos a su área profesional”.

  • No es de recibo que el 29 de marzo se corrija el examen y se publique la lista de aprobados  y el 1 de abril el asesor del tribunal impuesto por la Gerencia – el profesor de turno – (¿será que no le gusta quién ha aprobado?) envíe unos criterios de corrección de la prueba práctica, un escrito con 26 ítems para corregir el mismo día, un día antes de que acabe el plazo dado por el mismo tribunal para las posibles reclamaciones,  a que huele un poco ¿no?
  • El resultado es que el Tribunal (no sabemos si por unanimidad) acepta realizar otra corrección con esos criterios enviados por el asesor 3 días después de publicar la lista, considerando que esto es un error material (asesorado no sabemos por quién, pero nos lo imaginamos) y suspende a la persona aprobada.
  • ¡Vaya papelón del tribunal! ¡Qué chapuza tan increíblemente tosca! O bien no se enteran y el tribunal está integrado por unos ineptos que corrigen sin criterio alguno o, presuntamente, se ha cometido un hecho muy grave que nos preguntamos si pudiera ser constitutivo de algún delito; desde luego, error material no es, ¡por favor, que no nos tomen el pelo!

 

Aclaremos conceptos:

La rectificación de errores es la simple corrección de errores numéricos, accidentales o de expresión deducibles o constatables por la simple evidencia, sin necesidad de disquisición jurídica o de normativa alguna.

 Son errores materiales, de hecho o aritméticos aquellos que versan sobre un hecho, cosa o suceso, esto es, sobre una realidad independiente de toda opinión, criterio particular o calificación, estando excluido de su ámbito todo aquello que se refiera a cuestiones de derecho, apreciación de la trascendencia o alcance de los hechos indubitados e interpretación de disposiciones legales (STS de 13 de junio de 2000)”.

Como consecuencia de todo lo expuesto, la plaza queda desierta y, por tanto, queda la vía expedita a ser convocada a la calle por acceso libre.

Esta actuación puede tener  un nombre y nos lleva a realizar conjeturas: ¿no será que no le gustaba la persona que había superado el primer ejercicio? ¿O se tiene a alguien en mente fuera de la UGR para ocupar esta plaza? Lo que no se debe es aplicar los criterios de corrección una vez que se conoce la identidad de las personas evaluadas, porque eso vulnera el derecho de igualdad y todo principio de transparencia e imparcialidad.

Hemos puesto en conocimiento de nuestros servicios jurídicos esta actuación, por si consideran que los hechos hay que ponerlos en conocimiento de la Fiscalía.