¿POR QUÉ HA DESISTIDO DEL RECURSO NUESTRO COMPAÑERO?

 
FINALMENTE EL JUEZ NO SE PRONUNCIARÁ SOBRE LA MANIFIESTA INHIBICIÓN DEL TRIBUNAL DE VALORAR LOS “OTROS MÉRITOS” EN EL ÚLTIMO CONCURSO.
 
Como recordaréis, el Tribunal del último Concurso no valoró el apartado “Otros méritos” del baremo, tal como se había estado haciendo hasta ese momento en anteriores convocatorias. Sin embargo, en un verdadero “contra-sentido”, reconoció que éstos se debían valorar pero no de forma discrecional, sino incorporándolos de manera objetiva al baremo del concurso y, basándose en ese principio, instaron al Gobierno de la Universidad a cambiar el baremo para la próxima vez, pero se inhibieron de valorar los otros méritos incumpliendo el mandato de la convocatoria. Eso sí fue un ejercicio discrecional o, quizás, “arbitrario”.
 
Posteriormente, el destino ha hecho que los tres miembros del tribunal designados por la Universidad sean hoy tres cargos políticos del nuevo equipo de Gobierno, dos de ellos, precisamente, son Vicegerentes responsables de la plantilla del PAS funcionario.  De esta forma nos encontramos con que ahora podrán proponer ese baremo “no subjetivo” y “discrecional” para todos los méritos que tenían cabida en ese apartado que no quisieron valorar.
 
Solamente un compañero recurrió el concurso por no valorarse sus “Otros méritos” pero, finalmente, ha desistido del procedimiento contencioso-administrativo. ¿Por qué? 
 
El recurso interpuesto por este compañero era contra la no valoración del apartado “Otros méritos” en dos puestos de nivel 27 a los que él concursó (Responsable de área de Servicios Jurídicos y Administrador de la ETSIIT). Solamente esos dos puestos eran objeto de su demanda y, por tanto, solo las cuatro personas que participaron en el concurso de esas dos plazas deberían haberse considerado como codemandados. Sin embargo, los Servicios Jurídicos de la Universidad de Granada han emplazado como codemandados a las 171 personas restantes que concursaron a cualquier otra plaza en esa convocatoria, lo que ha empujado al compañero demandante a desistir de su recurso para no ir en contra de todas aquellas personas que, en realidad, no tienen la condición de codemandados porque en nada les afecta este procedimiento. 
 
¿Cuál ha sido la verdadera intención del emplazamiento de 171 personas que no tienen nada que ver en este proceso (legal, interesada…)? Cada cual que saque sus propias conclusiones pero, sea cual fuere la intención, lo que sí ha provocado es un doble perjuicio: por un lado, preocupar a muchas personas que ya están desempeñando su nuevo puesto de trabajo y que no deberían haber sido emplazadas y, por otro lado, que el compañero desista y se evapore la única posibilidad que tenía de que un juez se pronunciase sobre lo que siempre hemos considerado una decisión irregular de la Comisión de Valoración del concurso.