EXPEDIENTES SANCIONADORES Y ORGANIZACIÓN DE LA DOCENCIA

La UGR debe controlar el correcto desarrollo de la docencia pero no debe hacer recaer sobre los hombros del profesorado las deficiencias en la organización y la falta de medios.

Por Sección sindical de CCOO en la Universidad de Granada ®


CCOO ha divulgado últimamente su preocupación por la forma en que se están llevando a cabo los expedientes disciplinarios. No querríamos que ello llevase a conclusiones erróneas: CCOO está a favor de que la universidad adopte medidas para garantizar la correcta impartición de la docencia, el cumplimiento de las tutorías y, en general, de cualquier otra función que como profesores y profesoras nos correspondan.
Pero nos preocupa cuáles han de ser las medidas a adoptar y cómo se llevan a cabo. En primer, CCOO debe reafirmar que cualquier control de la actividad desempeñada por el profesorado y, en su caso, cualquier sanción deben llevarse a cabo con las máximas garantías, con transparencia y objetividad, sin trato diferenciado, y sin causar indefensión.
Además, CCOO quiere destacar que ciertas irregularidades pueden ser consecuencia de una mala organización del trabajo, responsabilidad de las autoridades académicas. En los momentos actuales, son numerosas las circunstancias en que se hace recaer sobre el profesorado unas obligaciones que exceden de lo adecuado e, incluso, de lo legal:
  • cuando no se contrata profesorado sustituto,
  • cuando un profesor o profesora tiene horarios coincidentes en distintas asignaturas o facultades,
  • cuando tiene que dar clase en varios centros en un mismo día,
  • cuando se carga en exceso de docencia a unos profesores frente a otros, incluso yendo más allá de las ya discriminatorias normas del POD,
  • cuando se establecen reglamentaciones imposibles de llevar a la práctica,
  • o cuando no se atienden las necesidades derivadas de la conciliación familiar.

Por todo ello, pedimos que las autoridades de la UGR responsables de la organización de la docencia (equipo de gobierno, decanatos y direcciones de departamento) sean sensatas y no pretendan suplir cualquier deficiencia del sistema sobrecargando al profesorado.