La UGR une al alumnado de Empresariales y de Informática para impartirles una asignatura parecida

 

   

El Comité de Empresa del Profesorado de Ceuta denuncia esta situación, que perjudica al alumnado y a la calidad de la docencia impartida por la UGR en esta ciudad.

 

Por Sección sindical de CCOO en la Universidad de Granada ®

 


El Comité de Empresa del Profesorado de la Universidad de Granada en Ceuta está estudiando la posibilidad de denunciar judicialmente la ordenación académica de la Facultad de Educación y Humanidades que la UGR tiene en esta ciudad, pues, con el argumento de ahorrar, se está consolidando la “inaceptable” práctica de reunir en una misma clase a estudiantes de distintos Grados para estudiar asignaturas parecidas, pero en ningún caso iguales.

 

La prensa se está haciendo amplio eco de esta noticia (El Faro Digital, Ceuta al Día, El Pueblo de Ceuta, Ideal, Granada Hoy, Europa Press) pues supone sacrificar la calidad de la enseñanza a un pequeño ahorro económico, al mismo tiempo que se trata con distinto rasero a los centros de Ceuta y a los de Granada, abundando así en la sensación que tienen los centros de la ciudad autónoma, su personal, sus estudiantes y la población de Ceuta en general, de ser, para la Universidad de Granada, ciudadanos de segunda.

 

En particular, el Comité de Empresa de Ceuta denuncia que los estudiantes de Ceuta están pagando las mismas tasas que los de Granada aunque las condiciones docentes  son peores: la oferta de optativas es mucho menor y, para colmo, en algunos casos se unifica la docencia de dos asignaturas distintas, en detrimento de la adecuada formación.

En efecto, resulta claro que las asignaturas de ‘Creación de Empresas’, correspondiente al cuarto curso de Empresariales, y la de ‘Gestión empresarial y gestión emprendedora’, del Grado de Informática, no pueden tener el mismo contenido ni el mismo nivel, cuando una se ofrece como especialización de sus conocimientos para los estudiantes de Empresariales, mientras que los alumnos de Informática carecen de cualquier formación previa en esta materia.

Desgraciadamente, éste no es más que otro episodio que nos demuestra que en la Universidad de Granada, el famoso Plan de Bolonia que iba a mejorar la docencia ha quedado en nada y que la calidad de la docencia no es una prioridad para nuestro Rectorado.